Fatiga por las videollamadas

Por qué se da la fatiga por videollamadas y como solucionarlo

En promedio el día de hoy podemos tener entre 3 a 5 videollamadas por día. En este artículo te compartimos por qué se puede dar la fatiga por videollamadas y cómo solucionarlo para que incrementes tu productividad y bienestar en tu día a día.

Hoy es difícil imaginar una rutina en la que no tengamos contacto con nuestras pantallas del móvil, tablet o televisor.

Una de las actividades que se tienen con mayor frecuencia desde una pantalla son las videollamadas, gracias a ellas los trabajos remotos y las familias que viven en diferentes lugares pueden mantener un contacto más cercano, sin embargo, tener un flujo de videollamadas alto durante el día puede generar dolores de cabeza, incremento de estrés y dificultades para conciliar el descanso.

Según un estudio desarrollado por Microsoft, la solución más efectiva para reducir la fatiga por videollamadas es muy práctica y sencilla: Tomar pausas.

Cuando tomas una pausa, no solo de las videollamadas, también de las pantallas, tu cerebro toma un respiro. Es como si hiciera un proceso de reinicio para continuar con las actividades del día a día.

¿Por qué se da la fatiga mental por las videollamadas?

Según un estudio desarrollado por Stanford Research Reasons estas son las 4 razones por las cuales se genera la fatiga mental por las videollamadas

1. Varios rostros en un solo espacio

El cerebro humano, cuando se comunica con otra persona intenta mantener el enfoque en su expresión corporal y comunicación.

En un espacio de comunicación virtual, el cerebro se enfrenta a un escenario que no es del todo natural, necesita ver varios rostros a la vez en un tamaño mucho mayor y que en ocasiones puede variar según la pantalla.

Solución

Si te encuentras desde tu computador de escritorio, evita utilizar el modo de pantalla completa y ajusta el tamaño de los rostros a un formato que te haga sentir con mayor comodidad y naturalidad.

Cuando ajustes el tamaño intenta que sea la única ventana abierta para evitar que tu mente tenga distractores o disparadores para hacer otras actividades.

2. Ver tu rostro durante las videollamadas

Las plataformas de videollamadas más comunes activan de manera automática la imagen que captura de tu cámara, es decir, mientras hablas con las otras personas también te estarás viendo a ti.

Esta causa, al igual que la anterior, es una acción que no es natural para el cerebro. Cuando tenemos la opción de ver nuestra imagen, tendemos a criticar o juzgar la forma en que nos expresamos o nos vemos.

Esto lleva a que no estemos 100% con tranquilidad y disfrute en la videollamada que está en curso.

Solución

En la plataforma donde hagas tu videollamada, activa la opción de “dejar de ver mi imagen“. De esta manera las demás personas te seguirán viendo, pero ya no tendrás tu imagen en vivo para ti. Una acción muy sencilla que puede reducir la fatiga por las videollamadas.

3. Las videollamadas reducen el movimiento

Tener una conversación por teléfono, en una cafetería o en una sala de oficina ayuda que hagamos algún tipo de movimiento antes o durante la conversación.

Al momento de tener videollamadas virtuales, este movimiento se reduce drásticamente. Por lo general, ocurren en un sofá o en una silla de escritorio con el fin de buscar mayor comodidad, sin embargo, al tener varias reuniones virtuales sin descanso, puede generar mayor fatiga por las videollamadas.

Solución

Crea un espacio exclusivo para videollamadas, en el que tengas la opción de conversar de manera sentada, pero también de pie, como si estuvieras en una oficina física.

Para ello es de gran utilidad tener un teclado y mouse externo con el fin de poder tener cierta flexibilidad y movimiento. También te ayudará a mejorar la ergonomía para trabajar en casa

Por otro lado, dentro tu equipo se puede empezar a implementar el hábito de apagar la cámara durante unos segundos, esto con el fin de tener un espacio de “respiro” para el lenguaje no verbal. Ideal para estirar, o ajustar la postura.

4. El esfuerzo mental es mayor en las videollamadas

El momento de tener una conversación cara a cara, el cerebro interpreta de manera inconsciente el lenguaje no verbal de la otra persona, lo cual ayuda ahorrar mucha energía para poder conversar o generar ideas.

Una de las causas por las cuales se genera la fatiga por las videollamadas es porque a nuestro cerebro necesita más energía para lograr interpretar las señales verbales y no verbales de la otra persona.

De alguna forma es como si nuestro cerebro estuviera aprendiendo otros mecanismos los cuales aún no son automáticos en el proceso cerebral.

Solución

Implementa algunas llamadas con solo audio. Tal vez no en todas sea posible, pero en algunas oportunidades se puede dar estos espacios para lograr optimizar la energía de la mente.

Desde hoy puedes empezar a poner en práctica estas claves para reducir la fatiga mental por las videollamadas y planes de bienestar exclusivos para reducir el estrés laboral</