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Fatiga mental: Señales y ejercicios efectivos

La fatiga mental No ocasiones es difícil de identificar. Te compartimos en este artículo las señales y los ejercicios que puedes aplicar para evitarla.

Cada año nos trae experiencias y emociones nuevas para agregar en el baúl de los recuerdos.

Este año no fue la excepción, vivimos emociones fuertes que nos impulsaron a generar cambios profundos a nivel personal y grupal.

A pocas semanas de qué se finalice el 2020 podemos sentirnos un poco mejor a como estábamos en el primer trimestre del año.

En este punto hemos aprendido agradecer, compartir y a desarrollar una actitud más resiliente ante las rutinas del día a día.

Sin embargo, puede presentarse en este cierre de año, una mezcla de emociones que a veces es difícil de expresar y por lo tanto puede desarrollar lo que se llama fatiga mental.

Este tipo de situaciones más común de lo que parece y más ahora en procesos de cambio.

También se le conoce como agotamiento mental o agotamiento emocional.

Básicamente la fatiga mental se puede entender como una disminución o alteración temporal de la eficiencia mental.

En otras palabras, nuestro cerebro ha enfrentado emociones fuertes, de incertidumbre o de mucha presión, lo cual genera un sentimiento de agotamiento, cansancio y desmotivación.

En este punto de cierre de año en el que hemos enfrentado diferentes tipos de situaciones esta fatiga mental puede presentarse sin que nos demos cuenta.

Es por ello que en este artículo te queremos compartir las señales principales y los ejercicios que pueden ayudarte a reducir esta fatiga mental.

Señales principales

Para empezar, de manera general la fatiga mental se puede desarrollar con mayor frecuencia por un desbalance entre lo que se da y lo que se recibe.

Por lo general esto sucede ante situaciones de alto estrés, presión o incertidumbre en escenarios como el hogar, el trabajo o las relaciones sociales.

Por ejemplo, un trabajo que genera ansiedad e incertidumbre por el temor a ser despedido puede llevar a alimentar la fatiga mental.

También ante situaciones inesperadas dentro de nuestra comunidad o relaciones personales.

Aunque el agotamiento emocional cada vez es más común y se puede ver como un proceso de defensa natural de nuestro cuerpo, podemos llegar a controlarlo y evitarlo.

Para empezar, es clave, conocer las señales principales:

Desmotivación

Una de las señales más comunes es la desmotivación sin aparente causa.

Está bien que haya días en los que nos sintamos un poco cansados o sin mucha energía para desarrollar las tareas diarias.

Lo que empieza a considerarse como una señal es cuando esta motivación es constante y sin una aparente razón actual.

Hay que tener claro que la fatiga mental no es consecuencia de una acción que sucede en el presente.

Se genera como consecuencia a una causa que sucedió en el pasado.

Es como si tu mente estuviera cargando un equipaje pesado por muchos kilómetros, al final llega un punto de cansancio.

De esta manera la desmotivación se presenta como una reacción por este cansancio mental que se pudo haber ocasionado en el transcurso del año.

Si experimentas de manera frecuente esta desmotivación es importante que logres desarrollar rutinas mucho más flexibles para que puedas tomar pausas y descansos.

Si es posible, es un buen momento para tomar vacaciones de esa manera puedes aprovechar este tiempo para preparar todos tus espacios para el nuevo año, organizar pendientes y alimentar tu interior.

Irritación

La segunda señal que más se genera por causa de la fatiga mental es la irritación a detalles.

Por ejemplo, sentir irritación por ruidos que antes no aparecían molestos o hacia personas como amigos o familiares.

Esta señal es muy delicada porque empieza afectar no sólo nuestro ser sino también a nuestro entorno.

Las relaciones personales se empiezan a ver afectadas pues una persona con irritación por causar la fatiga mental tendrá poca paciencia para enfrentar comentarios o discusiones que se puedan presentar.

Aunque es una señal muy delicada también es fácil de identificar, basta con preguntar a las personas de nuestro alrededor si hemos cambiado alguna actitud en los últimos meses.

La respuesta nos puede ayudar para saber cómo podemos mejorar.

Problemas para dormir

El mal descanso es una de las razones por las cuales se desarrolla más los niveles de ansiedad y estrés.

Existen personas que empiezan a experimentar el despertarse a las tres de la mañana sin aparente causa, lo cual afecta para su rendimiento en el día.

La fatiga mental puede llegar a provocar estas malas noches.

¿Te ha pasado alguna vez que durante un día desarrollaste mucha actividad física y llega la noche y no pudiste descansar, aunque creíste que lo ibas hacer?

Algo similar sucede con nuestro cerebro ha estado tan cargado de situaciones complejas que en las noches no puede tener un descanso reparador.

Ansiedad y estrés

Ansiedad y el estrés es uno de las alteraciones emocionales con mayor crecimiento en los últimos años.

Según la OMS en el mundo hay más de 300 millones de personas que experimentan estas alteraciones.

Aunque está claro que la ansiedad y el estrés se puede generar por diferentes factores como el trabajo o la vida persona, es importante tener en cuenta la fatiga mental como una de sus causas.

A veces queremos reducir la ansiedad pero para ello Necesitamos tener presente alguna de las posibles causas.

Si durante este año te has visto envuelto entre situaciones de estrés, incertidumbre o miedo es posible que la fatiga mental sea la causa de este incremento de ansiedad y estrés.

Señales físicas

Nuestro cuerpo se comunica con nosotros todo el tiempo sin embargo a veces no lo escuchamos.

En la costa miento emocional puede provocar problemas de indigestión y en casos mucho más delicados dificultades para respirar.

Algunas personas lo pueden describir como una sensación de vacío en el pecho o pesadez en el estómago.

Te recomendamos que si sientes alguna de estas señales de manera frecuente e intensa, lo consultes con tu médico de confianza y lo converses con un familiar o amigo. No estás solo/la en este proceso.

Ejercicios para reducir la fatiga mental.

Uno de los ejercicios más efectivos es hacer una pausa.

Tomar unos recesos bien sea en nuestro día, semana o tomar algunas posibles vacaciones son muy efectivas para reducir esta fatiga mental.

En la rutina actual a veces vamos tan rápido que olvidamos que las pausas también nos ayudan a disfrutar el día a día, a aprovechar cada momento y avanzar con un mejor ritmo.

Además de las pausas activas que puedes hacer durante tu día o en las semanas te recomendamos practicar el hábito de meditar.

La meditación consiste en traer nuestra atención al presente. Tan sencillo como eso.

Es una práctica que cualquier persona la puede desarrollar y aunque sencilla también sus efectos son muy poderosos.

Una persona que medita cinco minutos diarios puede llegar a ver efectos en el corto tiempo.

De hecho, el 80% de las personas que meditan aseguran sentirse mucho más plenas, felices y tranquilas.

También la meditación puede renovar tus descansos mejorar tus relaciones personales incrementar la productividad en tus responsabilidades diarias.

Te compartimos algunas rutas de meditación por las cuales puedes empezar en la app de Pura Mente


La fatiga mental es delicada pero también puede llegar a ser sencilla de identificar.

Esperamos este artículo puede serte de ayuda para identificar la fatiga mental y con la ayuda de la meditación la puedas reducir.

Invitamos a que compartas este artículo con esa persona que crees que lo necesita y hagamos juntos de este mundo un lugar con más bienestar y plenitud.

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